La (no) chicotá del Jueves Santo
María José Caldero 29/03/2024 |
El repicar de la lluvia sobre los cristales desde primera hora de la mañana ya auguraba que pintaban bastos. Mañana de parques cerrados, reposteros empapados y vientos amenazantes en el Jueves Santo, día del amor fraterno. Solo algunas valientes desafiaron al temporal y lucieron la tradicional mantilla negra sin necesidad de cabildo de oficiales. Un buen golpe de laca y a la calle.
Con antelación, siguiendo un camino iniciado por la hermandad del Cristo de Burgos el pasado Miércoles, las hermandades de la jornada fueron anunciando la suspensión de las respectivas estaciones de penitencia bastante tiempo antes del horario de salida, a excepción de Montesión, lo que hizo albergar esperanzas a todo el público que se encontraba en la calle Feria esperando la salida de la hermandad donde, por momentos, llegó a brillar el sol. Esperanzas que se desvanecieron cuando se comunicó la no salida del Señor Orando en el Huerto y la Virgen del Rosario. También asomó una leve esperanza en la Magdalena pero, prácticamente a la vez, las decisiones de la Quinta Angustia y El Valle de no salir terminaron por pegar el cerrojazo a un Jueves Santo para olvidar.
Interesante y controvertido el debate abierto sobre la comunicación de estas decisiones a los hermanos a través de las redes sociales con tiempo suficiente para evitar desplazamientos. De un lado están quienes abogan por la adaptación a los nuevos tiempos y a la comodidad y de otro lado, quienes ven otra forma de desnaturalizar la Semana Santa.
Vamos a ver pocas cofradías, pero debates va a generar esta Semana Santa de triste récord. Lo cierto es que pasaban las horas y, salvo algún chubasco débil disperso, a la hora en la que firmo esta crónica, aún no habían llegado las lluvias abundantes que anunciaban todos los partes meteorológicos.